martes, 9 de octubre de 2007

La materia oscura, de Philip Pullman

Trilogía compuesta por Luces del norte, La daga y El catalejo lacado. Ha supuesto toda una sorpresa, pese a que las recomendaciones anteriores ya me habían puesto sobre aviso. Y es que es raro encontrar fantasía de calidad de este tipo, fantasía de verdad, sin recurrir a tópicos, a mundos y razas mil veces vistas, a nuevas versiones de "El emperador de todas las cosas" (aunque en principio pueda parecerse y tener similitudes, el final deja claro que sus intenciones son bien distintas). Con todo, hay algunos momentos en los libros que se me han hecho algo más pesados, como partes de lo de los mulefa en El catalejo lacado (aún sigo sin saber cómo coño utilizan las ruedas, obtuso que es uno), o más infantiles, como en, sobre todo, Luces del norte, en el que todo lo del rey de los osos no me convenció demasiado. Porque pese a que sea una trilogía protagonizada por niños no es precisamente infantil -algo irregular en algunos momentos, eso sí- y puede ser disfrutada a todas las edades. Aunque, como me dijo el amigo que me dejó estos libros: "imagina leérselos con 14 años...". Desde luego es una edad excelente para descubrirlos, y de haberlo hecho quizá no me hubiera sumergido tan a fondo en aquella vorágine de rol, dragonlance, elfo oscuro y reinos olvidados que casi acaba conmigo jejejejeje. Y es que los temas que tratan los libros resultan excelentes para esa edad imprecisa de la adolescencia en la que uno está más perdido que un pulpo en un garaje. Aunque, repito, son perfectamente disfrutables a cualquier edad. Porque, tras un comienzo algo titubeante, el conglomerado de religión, dios, muerte, teología, filosofía, mundos paralelos, gnosticismo, metafísica, responsabilidad, madurez, consciencia, tristeza, crueldad, que plantea le reconcilian a uno con un tipo de fantasía que trata al lector de manera inteligente (y ojo, que sigo disfrutando a muerte con la otra, pero es que esto es algo totalmente diferente). Y descubrir estos temas a ciertas edades, con la sencillez que están planteados en estos libros, tiene que ser una magnífica bofetada de realismo (paradójicamente en una obra de fantasía), y una invitación al librepensamiento crítico. Desde que los terminé se han convertido en un regalo perfecto que hacer a mi sobrino cuando tenga la edad adecuada. Aunque igual sobre ciertos aspectos ya le hemos adoctrinado sin querer antes, ejem... En fin, gracias a la gente que me recomendó y/o dejó los libros, y gracias a Pullman por escribirlos, todo un descubrimiento. Por lo visto están adaptándolos al cine, y la película correspondiente a Luces del norte se estrena este diciembre. Veremos a ver, el primero quizá algo más, pero no es una trilogía fácil de adaptar, sobre todo si se quiere guardar fidelidad a los originales. Crucemos los dedos.

Por cierto, que se agradecen comentarios sobre la conveniencia o no de leer El paraíso perdido de John Milton, que Pullman cita como clara influencia de sus libros, junto a las obras de William Blake. Si alguien se lo ha leído y puede recomendarlo, o no, y comentarlo aquí un poco, me dejaría las cosas bastante más claras.

6 comentarios:

LS dijo...

Pues nada que añadir, afortunadamente yo los leí adolescente, tal vez no con 14 pero sí poco después y bueno, aluciné. Después les he dado relecturas y me siguen pareciendo maravillosos.

Por cierto que a mi me encanta la parte de los mulefa, joer, es un despliegue mayúsculo de imaginación. Y lo de las ruedas... yo siempre he pensado que forman con las uñas una 'arandela' córnea desplegable que encajan en la rueda.

Knut dijo...

A mi me parece una trilogía estupenda, mucho me hubiera gustado el leerla de niño en lugar de el insulso e inimaginativo, tópico y moralista de Ende (puaj puaj puaj)

Los niños ni son Héroes ni son Gilipollas, algo que se agradece una barbaridad.

Ahora lee El principe de nada, hombre, yo aún estoy flipando...

Qué le den a Martin!!!!

Peter Sinclair dijo...

uala, has menospreciado a Martin y Ende en el mismo comentario. Ya verás cuando lo lea ls...

El príncipe de nada me atrae desde que se lo vi comentar a cloudxxi, pero con calma, ahora tengo muchos pendientes. Estoy con el libro de los abrazos, tengo preparados la tierra permanece, bajo el volcán y peleando a la contra.

LS dijo...

Qué fuerrrrte!!! Joer, Ende tópico, moralista y tal, pues puede ser (no lo he contemplado desde esa óptica y casi que prefiero no hacerlo) pero le doy las gracias por LHI y sobre todo por Momo, pilares literarios claros de mi infancia con los que viajé y que recuerdo con muchísimo cariño.

Lo de Martin me resbala ^^ porque aunque ciertamente me gusta, lo recomiendo y le reconozco el aire fresco que ha supuesto para la fantasía, últimamente hay un ejército de fanáticos tards babosos que lo han endiosado mil y, hostias, no está escribiendo ningún premio Nobel. Ya comenté que en algunos aspectos me parece inferior a Geralt y eso a la espera de hincarle el diente al Príncipe de Nada. Lo que te asegura Martin es vicio, enganche y culebrón venezolano, entretenimiento bien hecho y disfrutable al máximo. A eso, yo digo SÍ.

Knut dijo...

Bueno, bueno, llevo la tira de tiempo sin decir nada y ya se sabe... la mala baba acumulada, jejejeje.

Lo cierto es que me obligaron a leer de niño en la biblioteca de uno de los muchos coles a los que fui tanto Momo como El principito. Experiencias ambas que lograron que me alejara de los libros sus buenos añitos, a la par que me entregaba al vicio del tebeo sin complejos y a plena dedicacion. Al menos de niño fue un suplicio ver nono, sobre todo cuando mi padre me ha llevado al cine practicamente todas las semanas desde los 4 años, incluyendo muchas de las joyas de la cifi de los 50... Que a un niño de diez años que ve Conan o La guerra de los mundos, la verdad es que la ñoñeria me resultaba insoportable. Cuando de adolescente me obligaron a pasar por La historia interminable, ya es que no podia mas. Ya digo que junto a Tolkien y Asimov fueron autores que me expulñsaron de lo literario por años.

Martin es enganchante tela marinera, muy disfrutable, sobre todo el primer libro que es en mi opinion practicamente de 10, pero en los siguientes, aun manteniendo el interes por la aventura y la historia en si, creo que se va dilapidando la mayor parte de los "principios" que me gustaban del primer libro. Ya en el tercero se entreven heroes, personajes chachis y toda la parafernalia.

Claro que lo recomiendo y si me meto con el es tanto por lo duro que es esperar cienes de años para cada entrega como por el hecho de 2que se esta haciendo cada vez mas topico, asi como la tendencia asustante a hacer como que la elipsis no existe y contar los millones de viajitos interminables de los personajes, vamos lo mismo que se carga esa mediocridad tan entretenida de la ruedecilla girante de Jordan.

Lo dicho, que Martin siempre tiene calidad para dar, pero Geralt y Anasurimbor son sustancialmente mejores, tanto en claidad literaria como en general lo que ofrecen.

Pocas veces me he emocionado tanto como con el Principe de nada, que ademas contiene la suficiente filosofia como para hacerse deliciosamente predecible para los que gustamos de las chorraditas metafisicas. Ademas tiene al scylvendio ese que es una suerte de Conan inteligente y medio majara, que personalmente es mi favorito de toda la fantasia moderna, juas juas juas No solo mata a tutiplen sino que tiene reflexiones acojonantes y da caña dialecticamente que joder, joder, satisface mas que las amenazaz y perjuros del cimmerio.

No me echeis cuenta, pardiez... la vejez, ay la vejez!!!

Morgana Lefay dijo...

No sé si queda alguien leyendo aquí diez años después, pero tenía que daros las gracias por las referencias. A todos. Me estaba quedando sin nada BUENO que leer, cansada de rebuscar la calidad literaria entre tanta producción que ni fu ni fa. G r a c i a s.